lunes, 7 de diciembre de 2015

Guía 2015 de compras alternativas en Madrid

Ahora que se acercan las fiestas navideñas, es buen momento para compartir una lista de establecimientos y mercadillos que sean buena alternativa a las grandes cadenas o la compras en Internet. Por supuesto, cada uno tendrá sus sitios de referencia, aquí van los míos. Espero que la lista os pueda ser útil.


FERIAS Y MERCADILLOS

El Mercado de Motores. Imagen de su página de Facebook.

El Mercado de Motores se celebra el segundo fin de semana de cada mes en el Museo del Ferrocarril. Hay dos tipos de puestos, los del interior del museo son de profesionales del diseño, la decoración o la cocina y es buena oportunidad de conocer nuevos creadores y comercios. Los puestos de fuera son de segunda mano, es como un Rastro en pequeñito.

Los primeros sábados de mes, los comerciantes del barrio de las Letras sacan a la calle puestos para formar el Mercado de las Ranas.

La feria de coleccionismo "La Estación" , centrada en juguetes y cómics, se celebra, también en el Museo del Ferrocarril, en principio el primer sábado de cada mes, aunque hay que estar atentos, que a veces cambia la fecha.

También los primeros sábados de mes, pero por la mañana, funciona el Mercado del Juguete, (centrado más en el juguete antiguo), hoy por por hoy en el C.C. Ermita del Santo. En Navidad hay ediciones especiales.

El tercer sábado de cada mes, en la plaza del Dos de Mayo, se celebra el mercadillo de segunda mano Adelita Market, En la misma plaza, todos los viernes y sábado hay un pequeño mercadillo de coleccionismo (discos, libros, artesanía...).

EL RASTRO

El Rastro. Foto de Pablo Alberto Salguero.

Por supuesto, el Rastro merece capítulo aparte. Una buena selección de puestos es la que hace la Asociación de Comerciantes, aunque ahí van nuestras recomendaciones por temas:

- Para libros, el puesto que hay en mitad de la plaza Vara del Rey donde se encuentran grandes sorpresas. En la misma plaza, en el 8, está la Almoneda de Juanito, con libros de saldo en el exterior y ejemplares más interesantes dentro. En Mira el Río baja esquina con Carnero está la Librería de Ocasión de Hernández y en la misma Carnero, en el 19, los Libros Antiguos Romo, con ejemplares más valiosos y multitud de artículos de coleccionismo. Ya abajo, en los puestos del Campillo del Mundo Nuevo, hay varios dedicados a los libros y revistas antiguas. Cerca, en lo que fue la Librería Vitorio (Carlos Arniches, 30) se venden novedades a precios muy competitivos.

- Para películas en DVD o Blu-ray se puede acudir a VGV (Arganzuela, 33) o a algunos puestos de la Plaza del Campillo. Hay algunos puestos de discos y también en Ribera de Curtidores, 8, está la tienda Discos Satélite. También hay algunos en Reciclator, donde también se encuentran libros y otros objetos curiosos.

- Para juguetes antiguos se pueden encontrar desde los más cuidados (y por tanto caros) de CollectZona, (Mira el Río Baja, 20) hasta los más populares (en precio y estado) de GalaxySaurio (Arganzuela, 14), donde raro es que no se salga con algo.

- Hay otras tiendas más específicas y permanentes (no sólo de días de Rastro): Fotocasión (Ribera de Curtidores, 22) es una completísima tienda de material fotgráfico. En la Ribera de Curtidores ya cerca de Cascorro hay varias tiendas clásicas de material de montaña. También en la Plaza de Cascorro, está Marihuana-Bronca Total, un clásico de siempre de venta de camisetas, sobre todo de rock. En la calle de la Ruda, dos comercios que no necesitan mucha explicación: la Casa de Bicis y la Tienda de la Cerveza. En la calle Arganzuela, en el número 29,  coinciden el Museo del Teléfono Antiguo y la tienda de Antigüedades de Oficina, donde se pueden encontrar antiguas máquinas de escribir y otros objetos antiguos relacionados con la oficina o la escritura.

- Y, claro las tiendas de antigüedades, muebles y regalos. Son innumerables, pero no hay que de visitar El Laberinto (Mira el Río Baja, 9) un festín de figuras antiguas y regalos curiosos, o los exquisitos muebles de diseño de IKB191. También hay muebles antiguos en La Recova (Plaza Vara del Rey, 7) y varios puestos de artesanía interesantes en la plaza de Cascorro junto al inicio de la calle Embajadores.

LIBRERÍAS

Como librerías generales, quizá las mejores sean hoy por hoy la imprescindible Rafael Alberti (Tutor, 57), Antonio Machado, en su clásica sede de Fernando VI, pero quizá más aún en su completísima sucursal en el Círculo de Bellas Artes (Marques de Casa Riera, 2); Pasajes, imprescindible en libros de otros idiomas, pero también con una gran selección en español, Visor (Isaac Peral, 18) o Méndez (Mayor, 18). Otras generales recomendables pero más alejadas del centro son Miraguano (Hermosilla, 104), Felipa (Pilar de Zaragoza, 37)  y  (Castellana, 154). 

Especializadas son Polifemo (Avda de Bruselas, 44) en historia, Ocho y medio (Martín de los Heros, 11), en cine. La Pedagógica (Santa Engracia, 143), en educación. El Argonauta (Fernández de los Ríos, 50), en música. A punto (Hortaleza, 64) y Aliana (General Varela, 6), en gastronomía. La Librería (Mayor, 80) en todo lo relacionado con libros de Madrid. Moya (Carretas, 29) en medicina y náutica. Desnivel (Plaza de Matute, 6) en viajes y montañismo. Panta-Rhei (Hernán Cortés, 7, junto Fuencarral) en diseño e ilustración. Mar de letras, referencia en librería infantil. Esteban Sanz, en deportes. Con tarima (Príncipe, 17) está especializada en artes y además tiene en la acera de enfrente (Príncipe, 12) su otra mitad, Sin tarima, que mezcla libros descatalogados con interesantes novedades. Especializadas en literatura latinoamericana están la Librería Iberoamericana (Huertas, 40), Dédalus (Los Madrazo, 26), Juan Rulfo (Fernando el Católico, 86) y Librería del Centro (Galileo, 52). En género negro, Estudio en Escarlata (Guzmán el Bueno, 46). Gaudí (Argensola, 13), en arte.

La librería Tres Rosas Amarillas. Foto: Esto es Malasaña.

Algo más que librerías: por las actividades que organizan, por sus artículos o por su singularidad. Para niños y no tan niños, Tres Rosas Amarillas (Espíritu Santo, 12) es una maravilla, no solo cuentos, sino también todo tipo de libros desplegables (pop-ups), marionetas, recortables, etc... En la misma calle, (Espíritu Santo, 13) está Libros Para un Mundo Mejor, con una curiosa selección de libros usados así como objetos de regalo.  Arrebato (La Palma, 21) ofrece no sólo una buena selección de libros de segunda mano, también novedades alternativas además de actividades. Tipos Infames mezcla una cuidada oferta de novedades con buenos vinos. Tuuu Librería (Covarrubias, 38) es una librería solidaria en la que puedes donar libros o llevártelos por un donativo. La buena vida (Vergara, 5) es un café y a la vez librería de actualidad bien seleccionada. También es café y buena librería La Fugitiva (Santa Isabel, 7), lo mismo que La Libre, en Argumosa, 39. Enclave de libros (Relatores, 16) es además asociación cultural. Algo similar ocurre con Traficantes de sueños (Duque de Alba, 13) que además de una cuidadísima selección literaria y de ensayo, es además editorial dentro de un proyecto social más amplio. También un contenido social tiene La Casquería (Mercado de San Fernando, Embajadores, 41) donde los libros se venden al peso.

Si uno quiere rastrear entre los libros de segunda mano ( casi todas las librerías de este tipo usan Iberlibro o Uniliber así que puedes localizar primero el libro que buscas y encargarlo después), hay mucho donde elegir. Ábaco (Raimundo Fernández Villaverde, 27 con sucursal en General Alvárez de Castro, 3) tiene la ventaja de estar ordenada por temas y la oferta es magnífica. La Tarde (Ruiz, 15), con buena selección en historia, música o ciencia ficción; Alcaná (Marqués de Viana, 52) tiene muchísimo fondo, igual que Pérez Galdós (Hortaleza, 5), pero en ambas es mejor llamar antes porque no lo tienen siempre en la tienda. Por su sabor siempre merece la pena pasarse por la librería San Ginés, en el pasadizo del mismo nombre, en Arenal. Menosdiez (Espejo, 5) es más reciente (poco más de un año) pero ya hemos encontrado allí algún tesoro. También merece la pena pasarse, en la Plaza del Dos de Mayo, 5, por Rincón de Lectura, y en Fuentes, 15 por Arenal, 21.

Si uno busca libros más antiguos, algunas librería de viejo prestigiosas son Gulliver (León, 32) la Berceo (Juan de Herrera, 6), Jiménez (Mayor, 66), la Librería para Bibliófilos Bardón (Plaza de San Martín, 3), Guillermo Blázquez (Carrera de San Jerónimo, 44, 1º B) o la del Prado (Prado, 5)

Para acabar, dos lugares clásicos. En la calle Libreros, aún quedan algunos de los establecimientos tradicionales como La Casa de la Troya o Fortuna. Y, por supuesto la Cuesta de Claudio Moyano, donde merece la pena recorrer todos los puestos, sin olvidar la 15 del gran Riudavets (personaje emblemático de la Cuesta, con sus libros de saldo), la 5 de Miguel Blázquez, la 7 de Guillermo Blázquez, la 8 de Méndez, la 25, la Caseta de la Música, la 28 de Javier Fernández o la 16, Rag Time libros.  Aquí va, de todas formas, la lista de todas ellas


CÓMICS

La tienda de cómics Metrópolis, en la calle de la Luna. Foto: El País.

El mejor circuito de tiendas de comics está en los alrededores de la calle de la Luna. En esa misma calle están dos clásicas de visita obligada, Metrópolis (en el 11) y Crisis (en el 28). A ellas se ha unido en los últimos tiempos Omega Center, muy completa tanto en publicaciones como en merchandising. No lejos de la calle Luna hay otras referencias interesantes: otro clásico como Madrid Comics (Silvia, 17), la muy completa Elektra (San Bernardo, 20) y una de las sucursales de Generacion X (Puebla, 15).

Otras de visita obligada en otras zonas son El Coleccionista (Tribulete, 7 Lavapiés), Comic Hunter (Mira el Río Baja, 21, en el Rastro). la muy premiada Akira (Avda. Betanzos, 74, Barrio del Pilar) o la muy cuidada The Comic Co. (Divino Pastor, 17).

DISCOS

La tienda de discos La Metralleta. Foto de su página de Facebook.

Aunque el resurgimiento del vinilo ha dado un respiro a las tiendas de discos, sin duda no es su mejor momento. Quedan muy pocas tiendas de novedades, aunque se puede encontrar en Escridiscos (Navas de Tolosa, 4) una gran selección de música española independiente y pop y rock clásico. Otros buenas tiendas clásicas cercanas son Bangladesh (Costanilla de Los Ángeles, 5) y Toni Martin (Martin de los Heros, 18), una referencia imprescindible en blues, jazz, rock de raíces, americana... También tiene mucho prestigio (incluso entre los músicos) Radio City Discos (Conde Duque, 14). Por su parte, Sun Records (Plaza de Santo Domingo, 8) está especializada en rock duro y El Flamenco Vive (Conde de Lemos, 6), como su nombre indica, en flamenco.

Para encontrar novedades a buen precio, lo mejor es pasarse por Yunke Discos (Hileras, 14). Si quieres rebuscar entre discos usados, la más importante es Metralleta (Galería comercial de la Plaza de las Descalzas) donde hay desde discos de pizarra a CDs, pasando por vinilos o casetes de todos los estilos. También merecen una visita Killers (Montera, 28), La Gramola (Postigo de San Martín, 4), Discos Babel (Costanilla de Los Ángeles, 5) y el Club de Amigos del Disco (Fernandez de los Ríos, 93).

JUGUETES

Escaparate de Don Juego. Imagen de su web.

Cuarto de Juegos (Jorge Juan, 42), juguetería y juegos de mesa. Don Juego (Alcalá, 113), todo en puzles y juegos de mesa. Bazar Matey (ahora en Santísima Trinidad, 1), maquetas y trenes eléctricos. Macchinine (Barquillo, 7), especializada en coches a escala. Lobo Feliz (San Mateo, 28). Kamchatka (San Agustín, 18), juguetes alternativos. Curiosité (Corredera de San Pablo, 28), divertidos juguetes y regalos para niños y mayores. Juguetrónica (Alberto Aguilera, 1), robótica y otros juguetes "cibernéticos".


TIENDAS SOLIDARIAS, ALTERNATIVAS Y DE COMERCIO JUSTO

Intermon Oxfam (Goya, 68 y Alberto Aguilera, 15), regalos y publicaciones solidarios, Subiendo al Sur (Ponciano, 5), tienda y restaurante de comercio justo. Sodepaz (Palma, 69). Ideas (Labrador, 20), comercio justo. Setem (Gaztambide, 50), comercio justo y educación para el desarrollo,

OTROS COMERCIOS

MALASAÑA: Palmapapel (Palma, 34), material de papelería ecológica y taller. Regalos y bisutería artesana en Nadia Vieira (Divino Pastor, 6). Nest Boutique (Plaza de San Ildefonso, 3), curiosidades y complementos de importación de Inglaterra. Cinemaspop (San Andrés, 32): pósters y merchandising de cine. Popland (Manuela Malasaña, 24), objetos retro.

CENTRO:  Curiosity Shop (Latoneros, 1), curiosidades, juguetes, adornos...  Muebles Marín (Arenal, 21), además de muebles, artilugios ópticos y otros objetos curiosos y de escritorio. Puntera, taller de artesanía de cuero (Plaza del Conde de Barajas). Alambique (Plaza de La Encarnación, 2), accesorios de cocina.

CHUECA Y SALESAS: Almirante 23, postales y todo tipo de antigüedades de colección. Casa Postal (Libertad, 37), postales, fotografías antiguas y otros objetos de coleccionismo. Aldaba (Belén, 4), regalos curiosos y decoración. Cacao Sampaka (Orellana, 4), cacao y chocolates.

HUERTAS:  Unión Musical (Carrera de San Jerónimo, 26), una referencia en instrumentos musicales. Casa Mira (Carrera de San Jerónimo, 30), turrones. Mong (León, 26), camisetas originales. La Integral (León, 25), regalos originales. El Jardín del Ángel, espectacular floristería en Huertas, 2.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Un paseo por el SIMO de 1987

Hace unas semanas pudimos conseguir un completo reportaje sobre la feria de informática SIMO de 1987, en el recinto ferial de IFEMA de la Casa de Campo. Aunque parezca increíble la feria comenzó a celebrarse desde 1961 en Madrid, pero es quizá en los años ochenta, con la popularización de la la informática, cuando alcanza su esplendor.

Esta era el acceso más habitual, subiendo desde el metro Lago y entrando junto al Pabellón de Cristal (el pabellón 10).

Cartel de la feria que curiosamente reza "Prohibida la entrada a menores de 18 años". No recordaba yo esa limitación, de hecho recuerdo entrar en esa época con menos edad.

Cartel que informa de los pabellones en los que se celebra la feria, además del citado nº 10, el de Cristal, otros clásicos de las ferias como el 12, o el de la Pipa, nº 11.

El mismo plano, en "digital", aunque con la informática de entonces aún no se podía pedir mucho.

Aunque parece que ya existía un rudimentario "Cómo llegar" ;)

Ya dentro de la feria, uno de los stands, el de la mítica Investrónica. que trajo a España el  no menos mítico Spectrum.

 
Otro par de stands de diseño llamativo.

Contemplando un ordenador "gigante".

El actual Pabellón de Convenciones, entonces el nº 14.

Un catálogo de productos de la época. Según un artículo de ABC de esos días, algunas de las novedades de esa edición fueron nuevos modelos de fotocopiadora en color (qué caras resultaron las primeras), de escáner de mesa o detectores de billetes falsos.

Y el tipo de gráficos que se podían conseguir con los medios de la época.

Entonces la informática resultaba bastante aparatosa, como puede verse en esta imagen.

Y, por supuesto, podías guardar la información en los entonces habituales disquetes flexibles de 5 y 1/4.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Historia de los Drugstores de Madrid

Los drugstores eran establecimientos en los que lo mismo podías tomarte algo que comprar todo tipo de artículos (como los actuales VIPS, pero con un ambiente más moderno). Surgieron en Madrid entre finales de los años sesenta y principios de los setenta y sus horarios alternativos (en ocasiones las veinticuatro horas) los convirtieron en locales muy populares que suponían un soplo de aire fresco para aquellos tiempos.

Antonio Olano, en su "Guía secreta de Madrid" (1975) habla de dos drugstores pioneros en la capital, uno en Don Ramón de la Cruz y otro en Marqués de Urquijo. De este último decía que "se oía música "pop", se tomaba una copa, servía para vestirse y hacer "shopping", que es la moderna e internacional forma de irse de compras". En la novela "Como la piel del camaleón", de Juan Francisco Martín Seco se habla de él como del Drugstore de Argüelles, y lo describe así: "Por fuera tenía una decoración psicodélica, casi parecía una nave espacial. Por dentro en realidad era un pub muy amplio".

El drugstore pasó a convertirse en una cafetería de la red Morrison en 1972. Arriba, anuncio de 1971 de liquidación de artículos. Abajo, el anuncio de reapertura del local, ya como cafetería.


Del de la calle Ramón de la Cruz (cuya imagen encabeza esta entrada), tenemos la suerte de contar con un detallado reportaje en un ejemplar de la revista Blanco y Negro de 1968. Allí nos indican que el local, parece que también conocido como "Pippermarket" "se compone de una cafetería, un quiosco de periódicos, una "boutique", un restaurante, un estanco y dos "boites" que funcionan desde las siete de de la tarde hasta las tres de la madrugada".

Entrada al "Pipper Bank Club", una de las boites del Drugstore con dos curiosas entradas: una en forma de caja fuerte, y otra, de puerta trasera del camión. Fuente: Blanco y Negro.


Dos imágenes del ambiente del drusgtore. Fuente: Blanco y Negro.

El artículo ironiza sobre la inutilidad de los productos y la excesiva influencia anglosajona, pero, aunque sí parece que abundaban los productos "made in England", las fotografías muestran un auténtico festín de color y modernidad para lo que era la época. De hecho se creó un ambiente en la calle (rebautizada como "Moncho street") que pretendía ser un reflejo de la mítica Carnaby Street londinense y parece que era más bien una zona de compras y diversión de la juventud de clase bien. Eso sí, con un ambiente ye-yé y psicodélico.

La boutique "Good Looks" del Drugstore. Fuente: Blanco y Negro.

Una caja de cerillas con la imagen del logo del restaurante. Fuente: Todocolección.

Un llamativo escaparate con el reloj británico, por supuesto, 
  
Como decían en "Blanco y negro", "una modelo viviente futurista".

En noviembre de 1971 se inaugura el Drugstore de Fuencarral, de los mismos dueños que el barcelonés del Paseo de Gracia, inaugurado en 1967. En ABC lo describían como "grande, majestuoso, casi extraído de las páginas de "Las mil y unas noches"". Y hablaban de un local "enorme, de 3500 metros cuadrados, con asientos y mostradores forrados en cuero, cabinas telefónicas, farmacia, modas, teatro, libros, restaurante, cafetería, estanco, papelería, bebidas, telégrafos, música ambiental y la promesa de que, al igual que su modesto antecesor [no sabemos si se refiere al de Barcelona], permanecerá abierto las veinticuatro horas del día [en realidad cerraba para limpiar una media hora a eso de las seis de la mañana]" . El artículo concluía la descripción resumiendo que era como un "Rastro de lujo".

Anuncio de la inauguración del Drugstore de Fuencarral en noviembre de 1971. Fuente. La Vanguardia.

Una imagen de 1974 procedente del libro "Madrid" de Rafael Flórez.

A diferencia de los primeros drugstores, el de Fuencarral vivirá un ambiente más transgresor. En la muy recomendable biografía de Haro Ibars, "Los pasos del caído" de J.Benito Fernández, se describe como un local que "combina librería y cafetería con tienda de regalos; es un buen refugio para los trasnochadores y un lugar de encuentro para homosexuales".

Imágenes del interior y exterior procedentes de un calendario de 1978. 

También fue un lugar de descubrimiento cultural (y de ciertas libertades). Alaska por ejemplo recuerda, aún niña, pasar las tardes de la semana de luto que hubo por la muerte de Franco en el Drugstore de Fuencarral, "mina de importantes descubrimientos en forma de discos y libros". Johnny Cifuentes, cantante de Burning, recuerda de los drugstore que "estaban toda la noche abiertos y podías beber en una especie de paréntesis legal. También servían como inspiración para escribir letras de canciones. Quedaba uno en Fuencarral y creo que ahora es un VIPS o algo así". Y de hecho, les inspiró para componer "Las chicas del Drugstore":


La "diversidad" de la clientela provocaba que, de cuando en cuando, hubiera incidentes que en el tardofranquismo tendrían su componente político o simplemente represor (en 1972, por ejemplo, hubo una redada de 56 personas después de que en los últimos días se hubieran detectado en el local personas "sospechosas"). Pero lo cierto es que el mismo Olano, en su libro de 1975, reconocía que el Drugstore de Fuencarral "ha empezado a degenerarse ya un poco". Allí ya casi no pueden entrar a comprar tabaco o a por el último "recording" de Leonard Cohen sin tener en el ánimo eso de si uno va a salir allí con vida", pero concluía "aunque luego casi nunca pasa nada"

El Drugstore de Fuencarral cerró en 1978, aunque el cine que formaba parte de sus instalaciones siguió abierto todavía un tiempo. Gracias a ese completo libro que es "Madrid y el cine", sabemos que funcionó hasta 1983 con entrada por la calle San Andrés y que en los últimos años cambió su nombre por el de Chaplin.

Anuncio de 1972 de la película ·Juegos Prohibidos" donde el Drugstore Cinema se anunciaba como "El cine más vanguardista y moderno de España". Fuente: Hemeroteca ABC.

En otoño de 1972 se inauguró a su vez el Drugstore de Velázquez. Su primer gestor (muy bueno, según Olano) fue el padre del músico Enrique Sierra, de Radio Futura. El propio Enrique trabajó allí, primero llevando asuntos administrativos, aunque acabó colaborando por la noche como vendedor. En declaraciones suyas en el libro "Alaska y otras historias de la movida", de Rafa Cervera, señala que "El Drugstore era como un VIPS, pero mucho más bestia, estaba abierto las 24h del día. Era el sitio donde por la noche se juntaban desde los periodistas de izquierdas a los guerrilleros de Cristo Rey, pasando por los gays de Madrid. Toda la gente particular que salía de noche acababa allí. Podían coincidir periodistas de El País, que entonces acababa de nacer, y ultraderechistas que incluso llevaban pistola encima".

El Drugstore de Velázquez. Fuente: "Guía secreta de Madrid" de A. Olano.

Parece que no siempre fue así o, al menos, se intentó que no lo fuera: en un curioso anuncio de 1973 que refleja el objetivo del local, se ofrecía solucionar los "problemas de verano" de los rodríguez: "Vd queda solo... y surgen cientos de pequeños problemas. Desde el almuerzo y cena diarios, hasta la indispensable pastilla de jabón, pasando por su diario preferido, la nueva "cassete", el regalo que llevará a la familia el fin de semana, el rollo de fotos o la cajetilla de tabaco. Todo ello podrá hacerlo en el inmejorable ambiente del Drugstore, Velázquez, 24". Que se podía hacer allí la vida, vamos.

Pero, como decíamos, su horario de 24 horas atrajo todo tipo de clientela mucho más noctámbula. El poeta Luis Antonio de Villena, que frecuentaba el local con el también poeta Leopoldo María Panero como parte del "circuito" de locales de ambiente gay, recuerda “que era una cueva pero era agradable”. Según decía Olano "su censo de personajes es asombroso y va desde el trasnochador al guerrillero de Cristo Rey, del mariquita tradicional e histórico al policía de paisano, pasando por una respetable galería de hampones, anarquistas, golfos, chulos e intelectuales

La difícil convivencia entre clientes de muy diferente estilo a los que sólo unía el deseo de trasnochar (en 1975 hubo una brutal reyerta entre soldados norteamericanos de la base de Torrejón y clientes españoles) empeoró aún más durante la Transición cuando grupos de ultraderecha comenzaron a provocar allí altercados con frecuencia.

En resumen, podemos decir que los drugstores de Madrid, cada uno con su estilo, fueron locales que de alguna manera se adelantaron a su tiempo. Y, a pesar de su importancia como símbolo de una época, no queda mucha documentación sobre ellos, salvo esta que hemos podido rescatar y ojalá pueda completarse.

lunes, 12 de octubre de 2015

El Madrid de hace cuarenta años

La siguiente colección corresponde al libro (texto de Rafael Flórez y fotos de Juan Mata) "Madrid", editado en 1974 y que, por tanto, permite recordar cómo era la ciudad hace cuarenta años. He elegido las imágenes más representativas o de aquellos lugares dónde se ha producido un mayor cambio.

Callao, cuando aún existían las Galerías Preciados.

La Cava de San Miguel, mucho más discreta que ahora. Por cierto, que he comprobado que se mantienen los mismos carteles de la Travesía de Bringas (pequeña calle que no conocía), en la esquina con la Plaza Mayor.

San Pedro el Viejo, desde la calle Príncipe Anglona

Calle Postas, a la altura del cruce con la calle de la Sal.

El Palacio de Villamejor, en el Paseo de la Castellana esquina con Alcalá Galiano, durante muchos años palacio presidencial y ahora perteneciente al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

La Plaza de la Villa, cuando los vehículos aún podían acceder a ella.

La Iglesia de San Martín en una irreconocible plaza de Soledad Torres Acosta.

La Ermita de San Isidro.

El drugstore de la calle Fuencarral, donde ahora está el VIPS.

Puerta Cerrada, cuando aún circulaba tráfico por la plaza.

Una fuente situada estratégicamente en medio del Scalextric de Atocha.

El Aeropuerto de Barajas por aquella época.

La Avenida de la Albufera a la altura del estadio del Rayo Vallecano. Parece que aún no se había terminado el estadio definitivo, inaugurado en 1976.

La Nacional II a la altura del Puente de la CEA

Bajada de la Plaza Mayor por la calle de Toledo.

Grandes almacenes SEARS en Serrano junto al edificio del Banco Hispano Americano. Hoy, existen los mismos edificios, pero no con esas entidades.

El inicio de la calle Génova, junto al solar donde años poco tiempo después se levantarían las Torres de Colón.

La Avenida de Felipe II, cuando aún se podía circular por ella, y, al fondo, el antiguo Palacio de Deportes.

La Plaza de Vista-Alegre, la "Chata", hoy convertida en recinto multiusos.

El estadio Vicente Calderón antes de sus sucesivas remodelaciones.

Y el Santiago Bernabeu, también muy diferente al actual.

Obras, en la Ciudad Universitaria, del edificio que iba a albergar el Museo de Arte Contemporáneo, hoy Museo del Traje.